sábado, abril 01, 2006

Atrapado

Apenas puedo respirar. Me es posible subir los brazos hasta mi cabeza, pero apenas puedo respirar. Giro mi cabeza con dificultad hacia mi derecha y mi izquierda, y poco es lo que se ve, sólo algunos rayitos de luz que se logran filtrar de alguna manera inexplicable.

He llorado tanto que ya las lágrimas no brotan. He gritado a tal punto que siento un sabor a sangre revolverse en mi boca. Ya ha pasado el efecto de lo que sea me inyectaron, eso que me mantuvo sentado y casi inmóvil mientras los veía reír y preparar la mezcla de cemento.

Nadie me escucha, no sé si alguien lo haga, no sé en donde estoy ni cual es el motivo de estar en esta situación. Lo único que escucho son mis latidos y las carcajadas de ellos mientras me metían dentro de esta prisión, mientras colocaban los últimos ladrillos de la pared que tengo al frente.

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